Aguas municipales: ¿gestión pública o privada? Con los números en la mano…

Río Aguas Blancas - Vía phranet (flickr)
Río Aguas Blancas - Vía phranet (flickr)
Río Aguas Blancas – Vía phranet (flickr)

INTRODUCCIÓN

Hace dos semanas, escribimos desde aquí sobre la gestión de la sanidad pública y privada, haciendo un recopilatorio de distintos enlaces sobre el tema. Quedó claro que la sanidad pública en ningún caso salía perdiendo en las comparaciones con la gestión privada, en todo caso, acababa siendo preferible el tipo de gestión pública, tanto por costes como por eficiencia. De hecho, y recalcamos, la sanidad española es la 5ª más eficiente del mundo. Entonces, ¿por qué privatizar su gestión? Desde la problemática de la gestión de las aguas municipales, también surge esta duda sobre la privatización.

Vamos a tratar de seguir el mismo patrón que en la entrada sobre la gestión de la sanidad, para traer hasta aquí y referenciar algunos artículos y/o estudios sobre el tema, acompañados de un texto seleccionado de dichos trabajos.

ARTÍCULOS, ESTUDIOS Y VÍDEOS SOBRE LA GESTIÓN DEL AGUA

En primer lugar, se antoja necesario destacar que el agua es de todos y cada uno de los ciudadanos. Ni del Estado, ni mucho menos de las empresas y, por lo tanto, es necesario articular vías para la manifestación a favor o en contra de la privatización o no del agua. Ésto ha sucedido hace 3 meses en la Unión Europea. Resulta que tras reunir un número considerable de cifras, la UE ha eliminado una directiva que estaba encaminada en pro de la privatización del agua.

Más de 1,6 millones de europeos han firmado un documento en el que reclaman que el agua sea considerado un bien público esencial y no un bien de carácter comercial gestionado por empresas privadas. Se trata de la primera iniciativa ciudadana europea, el instrumento que los habitantes de los países de la UE tienen desde 2012 para intervenir en la agenda política comunitaria. Y el comisario hizo una mención explícita a la presión ejercida por dicha iniciativa: “Es nuestro deber tener en cuenta las preocupaciones expresadas por tantos ciudadanos”, afirmó.

El segundo enlace es del 2009, elaborado por David Hall, Emanuele Lobina, Violeta Corral (PSIRU), Olivier Hoedeman, Philip Terhorst, Martin Pigeon, Satoko Kishimoto (TNI), en el que se explica que las asociaciones público-públicas (PUP), pueden gestionar de manera eficiente el agua y son más adecuadas que las privadas para gestionar el agua. Éstas empresas tienen el apoyo necesario de ONGs y otras organizaciones para gestionar el agua de la mejor forma posible. El extracto en cuestión, es del artículo cuyo título es: ‘Asociaciones público-públicas (PUP) para el suministro de agua‘ (.pdf)

Los operadores de agua deben ser instituciones públicas honestas, responsables y eficientes, proveedoras de un servicio universal. Sin embargo, muchos servicios de suministro de agua carecen de la fuerza institucional, los recursos humanos y la experiencia y equipos técnicos, o bien de la capacidad financiera y de gestión para ofrecer este tipo de servicios. Necesitan apoyo para desarrollar estas capacidades. La inmensa mayoría de los operadores de agua en el mundo pertenecen al sector público; el 90 por ciento de las grandes ciudades reciben el servicio de este tipo de entidades. Esto significa que los operadores de agua del sector público son los que poseen el bagaje y la experiencia práctica más amplia, así como la mayoría de los ejemplos de buena práctica y de instituciones sólidas. (…)

A pesar de esto, y al margen de estas tendencias en materia de política, cada vez más compañías proveedoras de agua del sector público se están agrupando, de muy diferentes maneras, para ayudar a otras a desarrollar la capacidad de ser un servicio público efectivo y responsable. Estas uniones de apoyo se llaman “asociaciones público-públicas” (PUP, por sus siglas en inglés). (…)

Las PUP tienen una serie de ventajas en comparación con otras asociaciones basadas en objetivos económicos. Se pueden resumir en las siguientes:

  • Entendimiento mutuo de los valores y objetivos del sector público
  • Relación no comercial; riesgo bajo para los ayuntamientos
  • Transparencia y responsabilidad
  • Muchos compañeros del sector público de donde elegir; del Norte o del Sur
  • Costes de transacción bajos: los costes administrativos suponen en torno al 2 por ciento del proyecto
  • Posibilidad de volver a invertir en el sistema el 100 por cien de los recursos económicos disponibles
  • Ganancias a largo plazo en el fortalecimiento de las capacidades
  • Control local de los objetivos y métodos
  • Puede involucrar a la sociedad civil y trabajadores de una localidad
  • Los asociados que se han beneficiado de una PUP pueden pasar a ser en otras ciudades el socio que proporciona la ayuda

Uno de los nombres propios sobre la gestión del agua a nivel internacional, y que ya hemos mencionado, es David Hall, director de Public Services International Research Unit (PSIRU) en la Universidad de Greenwich Business School y, navegando por Internet podemos encontrar diversos estudios en los que ha participado.

Delta del Ebro - Vía sanfamedia.com (flickr)
Delta del Ebro – Vía sanfamedia.com (flickr)

Uno de esos estudios llevados a cabo por Hall es ‘Privatización y reestructuración de los servicios de agua en América Latina‘ (.pdf), de 2007, junto con Emanuele Lobina. En éste trabajo, se analiza el desarrollo de instituciones públicas y privadas del sector, ponen ejemplos de colaboración entre entidades públicas (PUPs) y colaboración entre empresas del sector del agua (WOPs) y se analiza algunas de las cuestiones fundamentales que afectan el servicio del agua en la región, incluido el tema de los contratos BOT. También se presentan los numerosos casos en los que las multinacionales, entre 2002 y 2007, han hecho desbandada en Latinoamérica dejando tras de sí una nefasta herencia en gestión en manos públicas.

Las multinacionales del agua se han retirado de América Latina los últimos 5 años. Las dos razones principales de ello han sido la oposición pública y el hecho de no haber obtenido ganancias suficientemente grandes de la actividad. En enero de 2003, Suez, la mayor empresa contratista de servicios de agua en América Latina, anunció que abandonaría sus actividades en países en desarrollo, a menos que el rendimiento de sus inversiones fuera del 13%, como mínimo.

Mucho más rotundo, y claro es el extracto del siguiente trabajo de 2006, también de David Hall y Emanuele Lobina, titulado ‘El agua, un servicio público‘ (.pdf), en el que encontramos estos dos párrafos que resumen todo su análisis, en varios países, de la nefasta actividad gestora privada en latinoamérica en los años ochenta y noventa:

En los años ochenta y noventa, El Banco Mundial y los organismos donantes promovieron una estrategia para desarrollar los sistemas hídricos en los países en desarrollo mediante la privatización. El objetivo era ofrecer financiación para inversores, mejoras de eficiencia y una mejor gobernanza de la que pensada posible a través del sector público en los países en desarrollo. Se esperaba que las grandes empresas multinacionales se sintieran atraídas por esos nuevos, grandes y rentables mercados, y que el proceso fuera acogido favorablemente por la población decepcionada por la corrupción y la ineficiencia que el Banco Mundial asociaba con el sector público. Era un aspecto tan fundamental de las políticas de los donantes que un funcionario del Banco Mundial declaró en una conferencia internacional en 2000 que “no hay alternativa a la privatización”.

Actualmente, está claro que este experimento ha fracasado, y a todos los niveles.

Los contratos privados no generaron la inversión en nuevas infraestructuras que se había prometido. Después de 15 años, y tras la inversión de operadores hídricos privados en África subsahariana, Asia del Sur y del Este (salvo China), solo unos 600.000 hogares han sido conectados, lo que representa el 1% de la gente que necesita suministro de agua en esas regiones y poder cumplir los ODM (Objetivos del Milenio). Al comparar esos resultados con los obtenidos durante el ‘decenio del agua’ en los ochenta, cuando se ofreción financiación al sector público, y que se consideró en general como un fracaso, pero que redujo el porcentaje global de personas que carecen de un suministro de agua potable segura de 56% en 1980 a 31% antes de 1990, podemos concluir que son mucho mejores que los conseguidos mediante el experimento de la privatización.

Más actual, aunque de los mismos autores, es el estudio de 2012: ‘Water companies and trends in Europe 2012‘ (.pdf). Se analiza los desafíos de las companías dedicadas a la gestión del agua en Europa, se habla sobre la tendencia cada vez más extendida hacia la “remunicipalización”, es decir, la vuelta a la gestión de los servicios públicos, como es el caso reciente de París, que está llevando a otros municipios del país a seguir el mismo camino. También Berlín y Budapest están en proceso, en cuanto expire el contrato privado y en Italia el movimiento ciudadano está presionando para propiciar la remunicipalización de la gestión del agua. También se comenta lo que trae consigo la austeridad, y las políticas de los gobiernos actuales, en países como Grecia, España o Bulgaria en términos de gestión del agua.

Ha habido pocos grandes adquisiciones y fusiones en el sector desde 2010. Tanto Suez y Veolia han vendido sus empresas de agua restantes pasados ​​en el Reino Unido a los consorcios de capital privado , que ahora dominan el sector del agua en el Reino Unido .

La tendencia principal en la propiedad es a re-municipalización .

  • Otras ciudades y municipios en Francia están siguiendo el ejemplo de París en 2010 y los servicios de agua re – municipalising como contratos privados expiren.
  • Los servicios de agua en Berlín y Budapest están tanto en el proceso de volver a que
    propiedad pública tal .
  • El resultado del referéndum italiano está dando lugar a nuevas presiones ciudadanas para re – municipalización , y las multinacionales decisión de reducir su presencia en el país.

Sin embargo, existe una contra- tendencia significativa proveniente de planes de austeridad en Grecia, Portugal y Bulgaria , donde las privatizaciones del agua son parte de las formas previstas de aumento de ingresos adicionales para el Estado . En España , el Ayuntamiento de Madrid está tratando de privatizar la empresa de agua de la ciudad , Canal de Isabel II .

Las grandes empresas – sobre todo Veolia – están tratando de desarrollar un nuevo modelo de negocio basado en la externalización a largo plazo de las funciones de las empresas de agua del sector público. Esto representa un peligro para los usuarios y los empleados, ya que el coste de los contratos aprieta otros gastos, genera una presión al alza sobre los precios y la presión a la baja sobre los costes laborales, como una forma de aumentar los márgenes de beneficio. Veolia, en particular, está tratando de influir en la UE con el fin de maximizar el negocio disponibles en función de este nuevo modelo, como los altos niveles de gasto en el tratamiento y la desalinización y la aceptación de un servicio público básico sustentado en las finanzas públicas. Junto con otras multinacionales, es parte de un comité clave de la UE en busca de las políticas de eficiencia de los recursos”, que influirán en el documento de política de la UE salida a la luz de los recursos hídricos, incluyendo la posibilidad de una mayor comercialización de agua.

Antes de continuar, resulta ilustrativo del caso de Eau de Paris, el vídeo que adjuntamos elaborado por Transnational Institute (TNI):

También del 2012, pero realizado por Annelies Broekman, Ecologistas en Acción, y Eloi Badia Casas, Ingeniería sin Fronteras, es el siguiente artículo que os facilitamos: ‘Modelos públicos, políticas privadas‘, Pertenece a la publicación ‘El agua, como la vida, no es una mercancía‘, que engloba diversos artículos que abogan por una gestión pública generalizada en base a diversos artículos citados, haciendo una llamada a la movilización, defensa y asociación en beneficio de una gestión pública del agua y de calidad.

Hoy, más que nunca, se hace imprescindible establecer espacios de coordinación, aprendizaje y presión a nivel europeo. El papel, cada vez más importante, de la Comisión Europea en los asuntos nacionales de los países de la UE hace necesaria la implementación de una Red Europea del Agua fuerte y consolidada en todo el territorio. Las luchas que se están desarrollando en todo el continente precisan de una articulación a todos los niveles. Las guerras del agua de América Latina, África y Asia han llegado a nuestras puertas para hacerles frente, para defender el agua y la vida es necesaria la participación de todos y todas.

El vídeo anterior, pertenece a un programa de ‘Salvados’ en el que Jordi Évole entrevista a Jaume Solà. Comentan el caso de la privatización del Ter-Llobregat.

Como hemos vuelto a España con la entrevista, compartimos un estudio realizado por M. Ángel García Rubio, Francisco Gongález-Gómez y José Guardiola Wanden-Berge, profesores del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Granada: ‘La gestión del servicio de abastecimiento de agua en las ciudades: ¿empresa pública o privada?‘ (.pdf). Es el más reciente de los que hemos expuesto, de 2013, y en él se concluye claramente que la gestión pública del agua en Andalucía es más eficiente que la gestión privada.

Contrariamente a las tesis que mantienen que la gestión privada es más eficiente que la pública, los resultados muestran que la empresa pública es más eficiente que la privada. Se obtiene que la frontera eficiente es superior en la empresa pública que en la privada, y que las unidades de gestión pública operan en niveles más cercanos a su frontera eficiente que las privadas.

Es posible concluir que la participación privada no asegura mejores niveles de eficiencia que la gestión pública. En cualquier caso, no quiere esto decir que el cambio normativo que permitió la entrada del sector privad o a la industria fuera neutral. Es posible que la introducción de nuevas formas jurídicas haya tenido un efecto positivo en la gestión del servicio municipal de aguas, pero de haberse producido éste no encuentra explicación en la mera propiedad del gestor. Una explicación a los resultados obtenidos tal vez se encuentre en la laxitud de la normativa y los organismos de control de la actividad de las unidades de gestión del servicio urbano de aguas. Aunque en España el marco normativo ha dado entrada a la empresa privada, no hay ningún organismo de control como OFWAT en Reino Unido.

Finalmente, es posible plantear un último interrogante: si los resultados muestran que las empresas privadas no son más eficientes que las públicas en el territorio andaluz ¿hay otras razones que estén impulsando el proceso privatizador experimentado por el sector en Andalucía?

CONCLUSIONES EVIDENTES

Enlazando con lo comentado anteriormente, la tendencia de la remunicipalización en concreto, traemos a colación el libro elaborado por Transnational Institute, ‘Remunicipalización: El retorno del agua a manos públicas‘ (.pdf). Como no podía ser de otra forma, es de libre descarga, accesible para todos, como debe ser el agua y la sanidad.

Ambos dos sectores, necesitan de modificaciones y mejoras, pero la base pública se antoja esencial, marcado por los expertos en distintos estudios e investigaciones científicas. Mejoras, y capital, pero nunca proveniente desde la especulación, sino desde asociaciones nacionales e internacionales el pro del desarrollo de la gestión pública del agua y de la sanidad para su universalización, eficiencia y minimización de costes.

Centrándonos en el tema central de este post, podemos concluir que la privatización no tiene sentido desde el punto de vista de la eficiencia. La base de la gestión del agua ha de ser pública, así lo demuestran los países que son más eficientes gestionando el “oro azul”, como Holanda, al igual que diversos casos históricos en Latinoamérica, Asia y Europa y los estudios aquí referenciados.

También podemos concluir que la privatización tampoco tiene razón de ser si hablamos desde el punto de vista de alcance y democratización del agua. Tanto para pueblos más aislados como para regiones más pobres, la gestión pública ha conseguido mejores resultados en los numerosos casos analizados.

Es importante la llamada a la “acción” en defensa de la gestión pública del agua. En forma de reivindicación y presión, pero sobre todo en forma de asociación y de construcción de redes entre asociaciones internacionales dedicadas al sector que fomenten y mejoren en todos los territorios la gestión pública del agua, aprendiendo unos de otros, aportando conocimiento y medios económicos, y siempre huyendo del capital especulativo que solo busca maximizar beneficios olvidándose de los ciudadanos.

Nota

Para descargar todos los estudios enlazados a lo largo de la entrada, podéis dirigiros al siguiente enlace-descarga.

Artículos extra complementarios

Juan Rico

3 comentarios

    1. Hola a. Como bien de uso público, se ha demostrado que está mejor gestionada por empresas PUP (público-privadas). Tiene sentido que sean importantes las colaboraciones internacionales entre las distintas empresas públicas y privadas que gestionan el agua, para mejorar en lo técnico y en la propia gestión, pero también para evitar caciquismos locales/estatales, otorgándolo a cualquier amigo empresario, y no a quien pueda gestionarlo mejor.

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