Esta frase me vino a la cabeza realizando una práctica para un curso que estoy realizando (acerca de cómo transmitir proyectos culturales) y reflexionando sobre cómo en ocasiones se “venden” ciertos estándares o panaceas asociadas al Arte. Aparte de aprender términos tipo storytelling, contenidos líquidos y demás extrañezas; me está sirviendo para poder poner nombre…