No cabe duda que en algún momento de la historia de la humanidad, nuestras carreteras quedarán obsoletas. Nuestras autovías, autopistas, carreteras secundarias… todas carecerán de sentido y de uso, su funcionalidad habrá caducado y probablemente se transformen en eso que llamo de vez en cuando, el lujo de lo abandonado. Comunicación, desplazamiento, ganarle la batalla…